martes, 17 de diciembre de 2013

Córdoba............ lejana y sola?


Córdoba, lejana y sola........según dice el precioso poema de Federico García Lorca Canción del Jinete. Esta frase siempre me ha parecido tan mágica y sugerente...

Pero Córdoba ya no es lejana, a 400 km al sur de Madrid y comunicada por estupendas carreteras como la A4 o por tren de alta velocidad ( tarda una hora y cuarenta minutos ) está a unas pocas horas de Madrid y a una de Sevilla. Tampoco está  sola, ya que miles de turistas la visitan en cualquier época del año para admirar la belleza de una ciudad a orilla del Guadalquivir que fue capital de provincia romana, capital del Califato Omeya y la ciudad más poblada y culta en la Europa del siglo XI donde convivían judíos, musulmanes y cristianos en un ambiente de arte, filosofía, ciencia y sabiduría aún hoy difícil de igualar.

Puente romano sobre el Guadalquivir




Posee uno de los cascos históricos más grandes de Europa y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1994.

Arcos en el interior de la Mezquita
Combina a la perfección su casco histórico con las ampliaciones modernas y es una delicia perderse en los callejones de la Judería escuchando rumores de fuentes, los trinos de los pájaros, viendo cientos de macetas de flores, ventanas, patios. Arte.


Decoración Omeya de la Mezquita
Porque por encima de todo, en Córdoba se respira Arte y sensualidad. Todo mezclado con la brisa de la montaña y el arrullo del Guadalquivir al atardecer. Se saborea el flamenco sonando en alguna esquina y puedes disfrutar de una gastronomía única y diferente que combina bases de platos árabes con aliños de recetas judías, dulces, carnes, sopas, salmorejos. El salmorejo y el rabo de toro estofado son las especialidades cordobesas más conocidas.

Arcos califales y barrocos dentro de la Mezquita








Nos alojamos el hotel Ayre a los pies de la montaña,con un fantástico precio de oferta de invierno de 60 Euros la noche, y es un edificio que recrea una finca cordobesa, con jardines y unas vistas de la sierra muy agradables. Recomendable si no te importa no quedarte en el centro. Las habitaciones son amplias, limpias, muy bonitas. Está a 3 kilómetros del centro pero podemos bajar en autobús ya que aparcar en Córdoba es difícil.

Fachada exterior con las puertas de la Mezquita

Empezamos nuestro paseo entrando por la muralla para ir al Puente Romano y la Torre de la Calahorra y ver el Arco de Triunfo a la entrada de la ciudad. Sobre el marco de un cielo azul perfecto este pequeño Arco refleja un resplandor y una limpieza de líneas increíble. Mudo testigo del paso de los soldados romanos y ahora de personas de todas las nacionalidades nos acoge para conducirnos hacia el alma de Córdoba. La Mezquita y el Patio de los Naranjos.

Rincones cordobeses
   Para mí la Mezquita de Córdoba es un monumento único, de una belleza singular y misteriosa que te envuelve y te traslada a un universo arquitectónico de arcos y columnas, de estilos y decoraciones superpuestas a lo largo de siglos pero que todo lo ha ido integrando y aceptando dentro de sí. Me fascina.


Callejón de las flores
Después de la visita a la Mezquita, nos perdemos por los alrededores y la judería. No puedes perderte degustar un pincho de tortilla en Santos, justo en una de las calles laterales de la Mezquita.



Un maravilloso paseo por la judería es ir en busca de los patios cordobeses. Los patios más bonitos del Alcázar Viejo están en Martín de Roa 2 y 7, y en la calle San Basilio, números 14, 20, 17 y 22, y en Duartas 22, muy cerquita unos de otros, así que no hay excusa para no verlos todos!. Pero antes consulta el horario, ya que tienen distintos horarios en invierno, verano y fines de semana.


No te pierdas el Alcázar de los Reyes Cristianos,con unas magníficas vistas sobre el río Guadalquivir y una de las fortalezas más bonitas utilizada por árabes y cristianos de España.



En el Museo Julio Romero de Torres puedes disfrutar de los cuadros de este famoso pintor y en el Museo Antropológico de una fantástica muestra de piezas de la cultura ibérica, romana, mudéjar, gótica, y renacentista.



Para comer, cientos de sitios donde te apetece probarlo todo.......
Nos decidimos por la salmorejería Umami antes de entrar a un concierto en el Teatro Góngora donde vimos a un pianista excepcional.


Tomar té moruno en cualquiera de las teterías te transporta a un ambiente exótico y relajante a pesar de estar , rebosante de gente que disfruta de Córdoba degustándola en cada paso.

También hay que acercarse a la plaza de la Corredera, muy parecida a la Plaza Mayor de Madrid.
Para tomar algo y descansar un poco por la noche fuimos a La Amapola y al Jazz Café, donde hay conciertos en vivo todos los jueves. 



Para terminar nuestra escapada dedicamos el domingo a visitar Medina Azahara, la fantástica y misteriosa ciudad que Abd-el Rahmán III hizo construir a  8 kilómetros de Córdoba para cambiar la capital del califato omeya.

Espero que os guste tanto como a mí,




Vista nocturna del Arco de Triunfo


Pareja bailando cajun dancing